Berlín emite constantes señales que suscitan la desconfianza de los
mercados hacia París y trata de probar que Francia, el aliado insumiso, pone en peligro la estabilidad
de Europa.
Por Eduardo Febbro, desde París
El lobo liberal volvió a mostrar los dientes para atacar a quien es
aún su aliado más insumiso: Francia. En un momento en que París está
bajo la presión de Alemania y del selecto club de la doctrina
liberal llamado “la troika”, compuesto por el Fondo Monetario
Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, el
semanario británico The Economist publicó una nota de tapa muy agresiva
contra París. Según este medio, Francia es “una bomba de tiempo en el
corazón de Europa”. El semanario ultraliberal pone a París como la
próxima víctima de la crisis debido, asegura, a la incapacidad del
presidente socialista Hollande de llevar a cabo las reformas
que los ortodoxos del mercado juzgan inevitables.






