La serie 'Ramos', del brasileño Julio Bittencourt
domingo, 27 de mayo de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
Repsol no es España
Por Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla
La
única manera de entender las razones que provocan el furor con que el
gobierno español, los medios de comunicación y tantos tertulianos de
toda laya defienden a Repsol no puede ser otra que comprobar el amplio
listado de ex autoridades del Estado, incluyendo actuales ministros, que
han estado en su nómina, las miles de páginas y horas de su publicidad
que financian a los medios y quién sabe qué otro tipo de influencias inconfensables e inconfesadas.
Defender
la españolidad de Repsol es algo demasiado forzado y olvidar que los
que ahora lo hacen con tanto ímpetu fueron, en su gran mayoría, los que
promovieron y llevaron a cabo la privatización de empresas que entonces
sí que eran efectivamente españolas, no solo porque la totalidad o la
inmensa mayoría de su capital era español, lo que quizá incluso sea lo
de menos, sino porque la estrategia empresarial que perseguían respondía
a intereses nacionales y no globales que apenas si repercuten en el
progreso de España y en el bienestar de sus ciudadanos.
Desde
que fue privatizada, Repsol tiene su cerebro y su alma puestos en otros
lugares e intereses y no se puede decir que haya sido España en su
conjunto quien se haya beneficiado de su actividad empresarial. Utiliza
paraísos fiscales para tratar de tener aquí la menor carga fiscal
posible, ha destruido empleo y a docenas de pequeñas y medianas empresas
española al someterlas a condiciones de pagos draconianas a pesar de
que cuenta con abundantes recursos financieros y liquidez suficientes. Es
por ello una perversión inaudita que el gobierno y ex políticos en su
nómina salgan a defenderla y que no dijeran nada cuando Repsol actuaba
de esa manera lesiva para la economía nacional.
martes, 1 de mayo de 2012
De nuevos ricos a nuevos pobres
Unos 800.000 españoles han caído en situación de exclusión severa
después de tres años de crisis - Según Cáritas, los servicios sociales públicos no
dan abasto
Por Juan G. Bedoya
Un faraónico rebaño de vacas famélicas simboliza el sueño de millones de familias españolas en el tercer año de la crisis. Es la parte subjetiva de un terrible problema social que Cáritas Española puso en cifras, en julio de 2011, con datos propios y los de la Encuesta de Condiciones de Vida, del Instituto Nacional de Estadística (INE). La conclusión es que no para de crecer la pobreza (alcanza ya al 20,8% de la población: cerca de diez millones de personas), en tanto que la exclusión social sumó 800.000 personas más entre 2007 y 2010, con nada menos que 8,5 millones de españoles en esa situación. Además, hay 1,4 millones de hogares en los que ningún miembro trabaja y otros 500.000 que ya han agotado los sistemas de ayuda y no tienen ningún ingreso. La tesis general es culpar al paro de todas las situaciones de vulnerabilidad. Es una verdad a medias, según el último análisis de Cáritas mediante un estudio realizado con la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada). "Incluso la población ocupada tiene esta sensación de empeoramiento de sus condiciones de vida al aumentar la precariedad o la incertidumbre respecto al empleo", sostiene la principal organización asistencial de la Iglesia católica.
jueves, 18 de agosto de 2011
En memoria de Houria y Cassandre
La violación y asesinato de las turistas francesas Houria Moumni y Cassandre Bouvier en un paraje de Salta (Argentina), conmociona e indigna. No sabemos por qué las mataron. Pero sí podemos pensar qué es lo que esos crímenes dicen. No es cierto que todas las muertes silencian: las muertas de Ciudad Juárez, las de Guatemala, las violaciones de mujeres secuestradas en la dictadura argentina, como los asesinatos de las francesas transmiten un mensaje, nos dicen cosas, gritan amenazas. Es un mensaje disciplinador, que a través de la violación, la tortura y muerte le habla a todas las mujeres.
Mujeres que circulan libres en un espacio abierto es leído por el poder machista como mujeres disponibles y apropiables en un lugar peligroso. La infracción al mandato tiene un castigo, que es mostrado como prototipo de lo que sucederá a aquellas que infrinjan la norma patriarcal. Mujeres que circulan libres en un espacio abierto es leído por la estructura de poder de género como mujeres disponibles y apropiables en un lugar peligroso
Esa libertad de circulación que Houria y Cassandre ejercieron, las hizo encontrarse fatalmente con sus verdugos, que se convirtieron en los portavoces de una estructura de poder. Es que el femicidio, que de eso se trata, aparece como un síntoma frente
a un desajuste. Hay un orden que ha comenzado a resquebrajarse, y esas
inconsistencias del orden patriarcal producen malestar en ciertos
sectores retrógrados.
Esas fisuras del orden conservador se vuelven evidentes en la visibilidad del ejercicio del poder por parte de las mujeres. Mujeres que ejercen el poder en espacios públicos, que se apropian de la libertad de circulación, de la libertad de expresión, del derecho a ser elegidas presidentas y legisladoras, rompe con el mandato que reserva a las mujeres el ámbito de lo privado y a los hombres al espacio de lo público. Las relaciones se han articulado durante siglos sobre esa división de hierro. La consecuencias de la ruptura con ese orden deja expuesto su lado perverso, a través del cual resurge el derecho de apropiación del cuerpo femenino cuando se lo percibe en condiciones de desprotección. No basta con un juicio justo y un castigo ejemplar y evitar la impunidad que sella el mandato a través del silencio y del misterio, perpetuando el mensaje y la amenaza. Pero la justicia no es suficiente para rechazar estructuras de dominación que pretenden disciplinar a la mitad de la población.
Hay que contrariar el mandato, y para ello necesitamos desoírlo: que haya más mujeres que ejerzan poder en ámbitos públicos. Justicia y presencia. No oír el mandato disciplinador, luchar contra la amenaza no dicha de una sociedad que carga con una cultura patriarcal que se ensañó con los cuerpos y las vidas de Houria y Cassandre. Desoír el mandato, rebelarnos ante el disciplinamiento es el mejor homenaje a sus vidas y a sus trayectorias.
Mujeres que circulan libres en un espacio abierto es leído por el poder machista como mujeres disponibles y apropiables en un lugar peligroso. La infracción al mandato tiene un castigo, que es mostrado como prototipo de lo que sucederá a aquellas que infrinjan la norma patriarcal. Mujeres que circulan libres en un espacio abierto es leído por la estructura de poder de género como mujeres disponibles y apropiables en un lugar peligroso
Esa libertad de circulación que Houria y Cassandre ejercieron, las hizo encontrarse fatalmente con sus verdugos, que se convirtieron en los portavoces de una estructura de poder. Es que el femicidio, que de eso se trata, aparece como un síntoma frente
a un desajuste. Hay un orden que ha comenzado a resquebrajarse, y esas
inconsistencias del orden patriarcal producen malestar en ciertos
sectores retrógrados.Esas fisuras del orden conservador se vuelven evidentes en la visibilidad del ejercicio del poder por parte de las mujeres. Mujeres que ejercen el poder en espacios públicos, que se apropian de la libertad de circulación, de la libertad de expresión, del derecho a ser elegidas presidentas y legisladoras, rompe con el mandato que reserva a las mujeres el ámbito de lo privado y a los hombres al espacio de lo público. Las relaciones se han articulado durante siglos sobre esa división de hierro. La consecuencias de la ruptura con ese orden deja expuesto su lado perverso, a través del cual resurge el derecho de apropiación del cuerpo femenino cuando se lo percibe en condiciones de desprotección. No basta con un juicio justo y un castigo ejemplar y evitar la impunidad que sella el mandato a través del silencio y del misterio, perpetuando el mensaje y la amenaza. Pero la justicia no es suficiente para rechazar estructuras de dominación que pretenden disciplinar a la mitad de la población.
Hay que contrariar el mandato, y para ello necesitamos desoírlo: que haya más mujeres que ejerzan poder en ámbitos públicos. Justicia y presencia. No oír el mandato disciplinador, luchar contra la amenaza no dicha de una sociedad que carga con una cultura patriarcal que se ensañó con los cuerpos y las vidas de Houria y Cassandre. Desoír el mandato, rebelarnos ante el disciplinamiento es el mejor homenaje a sus vidas y a sus trayectorias.
jueves, 4 de agosto de 2011
El fin de la ingenuidad
Por Daniel Zovatto
El sanguinario doble atentado en Noruega (explosión de coche bomba y disparos en la isla de Utoya), perpetrado por el noruego Anders Behring Breivik que dejó 76 muertos, fue un golpe feroz a la identidad cultural de un país que se consideraba inmune a este tipo de tragedias. El ataque convoca la imagen del cuadro El grito, pintado por el noruego Edvard Munch (1893).
El rostro inundado de pavor que refleja esa obra describe la tragedia nacional noruega más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Las pistas sociológicas de semejante acto de barbarie puede estar en las novelas de los escritores suecos Henning Mankell (y su detective Wallander) y el ya fallecido Stieg Larsson, quienes describen sutilmente las pulsiones oscuras y el malestar que atraviesa a las, en apariencia, perfectas sociedades nórdicas. Este último, en su condición de periodista (antes de hacerse famoso gracias la trilogía Millennium) había alertado acerca de la posibilidad de que en Estocolmo se produjeran atentados terroristas similares al de Oklahoma. Disponemos, decía en 1995 en un artículo, "de todos los ingredientes: odio, fanatismo, glorificación de la violencia y mentalidad sectaria". Y si bien no acertó con el país, sí lo hizo en relación con el área geográfica y cultural.
Cabe señalar que los movimientos ultraconservadores de derecha europeos (que se caracterizan por un sentimiento de fuerte repudio, odio y xenofobia al al islam y la inmigración) vienen fortaleciendo sus contactos y creciendo electoralmente en varios países, entre ellos los Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega. Este avance de la ultraderecha, con su mensaje de nacionalismo y xenofobia, y su ataque frontal al multiculturalismo demanda una reflexión profunda acerca del peligro que estas fuerzas representan no sólo en Noruega, sino en el resto de Europa.
El sanguinario doble atentado en Noruega (explosión de coche bomba y disparos en la isla de Utoya), perpetrado por el noruego Anders Behring Breivik que dejó 76 muertos, fue un golpe feroz a la identidad cultural de un país que se consideraba inmune a este tipo de tragedias. El ataque convoca la imagen del cuadro El grito, pintado por el noruego Edvard Munch (1893).El rostro inundado de pavor que refleja esa obra describe la tragedia nacional noruega más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Las pistas sociológicas de semejante acto de barbarie puede estar en las novelas de los escritores suecos Henning Mankell (y su detective Wallander) y el ya fallecido Stieg Larsson, quienes describen sutilmente las pulsiones oscuras y el malestar que atraviesa a las, en apariencia, perfectas sociedades nórdicas. Este último, en su condición de periodista (antes de hacerse famoso gracias la trilogía Millennium) había alertado acerca de la posibilidad de que en Estocolmo se produjeran atentados terroristas similares al de Oklahoma. Disponemos, decía en 1995 en un artículo, "de todos los ingredientes: odio, fanatismo, glorificación de la violencia y mentalidad sectaria". Y si bien no acertó con el país, sí lo hizo en relación con el área geográfica y cultural.
Cabe señalar que los movimientos ultraconservadores de derecha europeos (que se caracterizan por un sentimiento de fuerte repudio, odio y xenofobia al al islam y la inmigración) vienen fortaleciendo sus contactos y creciendo electoralmente en varios países, entre ellos los Países Bajos, Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega. Este avance de la ultraderecha, con su mensaje de nacionalismo y xenofobia, y su ataque frontal al multiculturalismo demanda una reflexión profunda acerca del peligro que estas fuerzas representan no sólo en Noruega, sino en el resto de Europa.
jueves, 28 de julio de 2011
En pelotas
(2011) Los trabajadores de una planta en una localidad de Vizcaya, España denuncian con movilizaciones y video "full monty" que los despidos de 160 trabajadores esconden un cierre encubierto por la intención de la empresa de trasladarse a países como Turquía donde la mano de obra es más barata. Dicen "fue una forma de quitarnos la angustia que nos están provocando". Lis españoles resisten, ayer fue Argentina, hoy es España, aquí, allá y en todas partes siempre las crisis las pagan los mismos.
domingo, 17 de julio de 2011
Rápido, furioso, y nauseabundo
Por Víctor Beltri, columnista de Excélsior
Es muy probable que los consumidores de droga no sean conscientes de la sangre derramada para que puedan tener acceso a la siguiente dosis. Mientras que en España se consume en los baños de bares de moda, o en Holanda a la vista de las autoridades, en México la guerra en contra del crimen organizado ha cobrado más de 40.000 víctimas, desde 2006. 40.000 muertos, historias de dolor y sufrimiento que han sumido al país entero en el desasosiego y el temor: cuerpos arrojados a las calles; ahorcados que cuelgan de los puentes y a los que se les prende fuego; cadáveres disueltos en barriles de ácido. Fosas clandestinas que revelan el horror de personas sin nombre y apellido. Así, todos los días. Vivir en el miedo. México, debido a su posición geográfica, es el paso natural de narcóticos al mayor mercado del mundo, Estados Unidos. Es un negocio que reporta utilidades a los delincuentes de miles de millones de dólares cada año, y que es ferozmente disputado por bandas organizadas, carteles poderosos y violentos.
Es muy probable que los consumidores de droga no sean conscientes de la sangre derramada para que puedan tener acceso a la siguiente dosis. Mientras que en España se consume en los baños de bares de moda, o en Holanda a la vista de las autoridades, en México la guerra en contra del crimen organizado ha cobrado más de 40.000 víctimas, desde 2006. 40.000 muertos, historias de dolor y sufrimiento que han sumido al país entero en el desasosiego y el temor: cuerpos arrojados a las calles; ahorcados que cuelgan de los puentes y a los que se les prende fuego; cadáveres disueltos en barriles de ácido. Fosas clandestinas que revelan el horror de personas sin nombre y apellido. Así, todos los días. Vivir en el miedo. México, debido a su posición geográfica, es el paso natural de narcóticos al mayor mercado del mundo, Estados Unidos. Es un negocio que reporta utilidades a los delincuentes de miles de millones de dólares cada año, y que es ferozmente disputado por bandas organizadas, carteles poderosos y violentos.sábado, 16 de julio de 2011
Polizón
Fue hallado el cadáver de un joven cubano de 23 años, en el tren trasero de aterrizaje de una avión procedente de La Habana que aterrizó en Barajas-Madrid. El joven perdió la vida por congelación, como consecuencia de las bajas temperaturas y la presión del aire que alcanza la aeronave cuando está en vuelo. El trayecto dura unas nueve horas y las posibilidades de sobrevivir escondido en el tren de aterrizaje de un avión en vuelo son prácticamente nulas debido a la falta de espacio y a las bajas temperaturas. El tren de aterrizaje, además de ser un hueco con poco espacio, es una parte no presurizada del avión y alcanza temperaturas de hasta 50 grados bajo cero. En 2002, dos niños murieron congelados en el tren de aterrizaje de un avión de Ghana Airways que aterrizó en el aeropuerto de Londres. En Bélgica hace tres años, otros dos niños africanos murieron en las mismas circunstancias.
Botín de guerra
martes, 12 de julio de 2011
La última musa
Picasso y Jacqueline Roque se conocieron en 1953. Ella tenía 27 años y unos rasgos que a él le recordaron inmediatamente a la de la muchacha que aparece con un narguile en el famoso cuadro de Delacroix: "Las mujeres de Argel". Así la pintó después como "Mujer vestida de turca". La segunda vez, él tenía 72 años, y ella era una belleza de 45 años con los ojos verdes, tras cortejarla 6 meses y dibujar una paloma gigante con tiza en la pared de su casa, se casó con ella en secreto.Los 20 últimos años de su vida los pasó a su lado. Fue la más discreta de sus mujeres. Vivió a su sombra. Picasso pintó a Jacqueline muchas veces. Sin embargo, ésta casi nunca posó de veras para él, limitándose a estar en la casa a su lado. Era la única persona cuya presencia toleraba en el taller cuando pintaba. Jacqueline se quedaba a su lado noches enteras mirándolo pintar. El artista garabateaba en el reverso de los lienzos mensajes de amor: "Para Jacqueline, en el día de San Valentín". Estaban tan unidos que ella casi nunca salia del hogar. Vivían en un castillo del siglo XVII al pie de la montaña de Sainte-Victoire. A Picasso le inquietaba tanto lo que le pudiera pasarle, también podía ser cruel con ella, tanto que ella a veces se refería a él como al "abominable hombre de las nieves".
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